Lo más decaído del ya periclitado mundillo del
pequeño burgués chilensis, que desgraciadamente se extiende a lo largo y ancho
de villas y departamentos con muebles barnizados, empleada doméstica y
automóvil Great Wall, espera con ANSIAS que gane el tercero en las encuestas,
Parisi. Es que él es tan sensual dice mi vecina. Parece un adonis, dice mi
mamá. Yo lo veo y me tengo que acomodar los calzoncillos, sentencia un profesor
de matemáticas medio ustedes saben. Yo le creo, porque es un caballero, no
pertenece a ningún partido y es instruido, me dijo un taxista que me cobró
demás. Al fin y al cabo votar por Parisi no es tan antiestético como votar por
la Evelyn, ni tan más de lo mismo como inclinarse por la ya obesa Bachelet, ni
mucho menos tan comunista como endilgarle el voto a Marcel Claude o al padre de
la ecología. Uno perfectamente podría hacerle propaganda a Parisi y decir, así
nada más: Yo me indigno y me rebelo contra los partidos políticos, el precio de
las bencinas, las AFPs, el lucro en la educación y ya está. Votar por Parisi
hoy es signo de estatus, de inteligencia y de ausencia de callos en la guata.
FUERA DE BROMAS “ESTA ES SU HISTORIA”
El economista de la Universidad de Chile, rector de
la Escuela de Negocios de la Universidad Europea de Madrid, es uno de los
presidenciables independientes más creíbles en estos momentos. Sin ningún
tapujo ni falso pudor, reconoce abiertamente que votó por Piñera y que
participó en Cochilco, pero asegura que su participación es “académica”. Por lo
pronto, ya cuenta con una red de 8.500 voluntarios y sin ninguna duda hace
tiempo que su sinceridad y frontalidad gentil, comienzan a sonreírle en las
encuestas, haciéndolo subir como la leche hervida.
Franco es el menor de tres hermanos. Vinculado al
Ejército por partida doble. Por parte de su padre, quien llegó hasta el grado
de capitán porque el corazón le jugó una mala pasada y debió jubilar (año 67).
Y porque él y su hermano Antonino hicieron tercero y cuarto medio en la Escuela
Militar por decisión familiar. Sus primeros años de vida los pasó en la Villa
Olímpica (Ñuñoa), de ahí se fueron a Las Rejas y cuando tenía 10 años se
cambiaron a La Reina. Estudió hasta cuarto básico en la escuela Salvador
Sanfuentes, ubicada en Matucana. De ahí al colegio La Salle y desde séptimo
hasta segundo medio en el Instituto Nacional. Después de la Escuela Militar
vino la Universidad de Chile, donde se tituló de ingeniero comercial.
Sus padres viven. Su papá entró como académico a la
Universidad de Chile y llegó a ser director de departamento. Según relató el
mismo, el año 73 tenían todo listo para que su padre sacara un doctorado en
Francia, pero debido a lo que ocurrió (golpe militar) se acabaron todas las
becas, así que se quedaron en Chile. Su padre se fue a trabajar a Entel. Llegó
a ser vicepresidente de Finanzas y su enfermedad, obligó a la madre de Franco a
estudiar. Ella es contador público, egresó de un Liceo Comercial; “después de
haberme tenido, mi madre volvió a ponerse su jumper, porque mi papá tenía miedo
de tener fecha de expiración muy pronto". Declaró Franco.
Recuerda su adolescencia, durante la dictadura,
porque en esos tiempos "o eras bueno o eras malo. Como venía de la Escuela
Militar algunos me asignaban un color político, pero con mis amigos no sé si
estábamos en la oposición, pero éramos críticos. Yo voté por el No, "lo
conversé con mi padre, porque sentí que había mucha soberbia y demasiados
rumores. En la Universidad de Chile (Facultad de Economía) era un ambiente conflictivo,
pero distinto, donde se respetaba a las personas. Es una muy buena escuela. El
Negro Alberto Arenas, que fue director de Presupuesto de Bachelet, es amigo de
la época universitaria".
"NO RECIBIRÉ PLATA DE NINGÚN GRUPO"
Parisi asegura que llegará hasta la última
instancia de su candidatura que, a su juicio, debería ser el triunfo y ponerse
la banda presidencial para dirigir el destino del país.
"Está la instancia social para hacerlo.
Actualmente, hay cinco millones 300 mil nuevos votantes, más unos 2 millones o
3 millones que está desencantada de la política y ¿por qué? Porque los
políticos hicieron mal su pega", afirma. Añade que una candidatura
presidencial "es la única competencia que es democrática, competitiva e
informada. Y lo interesante de esta cuestión es que si nosotros llegamos a
ganar, ¿cuántos peces gordos se van a sentir fuera del agua? Y ahí ya no van a
poder detener a la gente buena que está en los partidos políticos. La gente va
a decir: si Parisi lo hizo, ¿por qué yo no? Y ahí va a haber un movimiento de
renovación obligado". Sin embargo, el economista no tiene las estructuras
de apoyo ni el financiamiento. Pero para él, al parecer, nada es imposible. "Para
ser presidente de Chile se necesitan 10 millones de dólares. Eso no es democracia.
Para ser diputado hacen falta 500 mil dólares; para ser senador, uno o dos
millones de dólares. Es decir, tu nieto no puede ser ni diputado ni senador. Yo
me opongo a eso", manifiesta. Puntualiza que "yo no voy a recibir
plata de ningún partido político ni de ningún grupo económico. La razón es muy
sencilla: porque después te lo cobran. A Piñera le cobraron los favores
políticos, los económicos, y nosotros sabemos que en los otros sectores igual.
Yo no voy a pedir plata".
Sus estrategias son distintas para financiar su
carrera a La Moneda. "La gente va a pedir plata. ¿Has visto cuando hay un
partido de fútbol importante y te dicen: tío, una moneda para el estadio? Yo
voy a estar igual: Tío, tío, una moneda para ser Presidente, para yo cuidarlo a
usted. Y si no resulta, ya lo hice. Yo voy a hacer todo mi empeño".
Reitera sobre la independencia económica que
"si ellos quieren café, ellos se lo pagan, porque si alguien me paga el
café me lo va a cobrar y eso significa que no voy a poder bajar las tasas de
interés, voy a tener que hacer un puente que no tengo que hacer, voy a tener
que ampliar el Metro por donde no corresponde, designar ministro o
superintendente a una determinada persona". Las ilusiones pueden ser
muchas, pero para gobernar y hacer cambios hay que contar con los votos del
Congreso. Parisi ya hizo estudios al respecto: "Yo soy sumamente mateo,
asqueroso, que lee y estudia. Si tienes el 50% de aprobación de la ciudadanía
todos tus proyectos de ley pasan en tiempo récord o en menos del tiempo
establecido. Si tienes una aprobación del 30%, se entraban. Eso es lo que le
ocurre a Piñera. Cuando uno tiene menos del 30% nadie se quiere sacar la foto
contigo".
Para mí Parisi es sin duda lo más honesto con lo
que Chile cuenta hoy.
Para Tejemedios escribió:
PAOLA MORALES VARGAS
ABOGADA LICENCIADA EN DERECHO
Chillán en el corazón y Ñuble en acción